Cuando la mente no se siente segura | Impulso Diario

Hay momentos en los que, desde fuera, todo parece estar bien. La rutina avanza, las responsabilidades se cumplen, la vida sigue su curso. Y aun así, algo por dentro no descansa. No es miedo evidente. No es ansiedad constante. Es una sensación más sutil, como si el cuerpo estuviera en guardia incluso cuando no hay una amenaza clara. Esta semana en Impulso Diario abrimos un espacio para observar qué ocurre cuando la mente no logra sentirse segura, aunque nada parezca estar mal afuera.

Adrián González

1/5/20262 min leer

Cuando la mente no se siente segura

Hay momentos en los que, desde fuera, todo parece estar bien.
La rutina avanza, las responsabilidades se cumplen, la vida sigue su curso.

Y aun así, algo por dentro no descansa.

No es miedo evidente.
No es ansiedad constante.
Es una sensación más sutil, como si el cuerpo estuviera en guardia incluso cuando no hay una amenaza clara.

Esta semana en Impulso Diario abrimos un espacio para observar qué ocurre cuando la mente no logra sentirse segura, aunque nada parezca estar mal afuera.

Cuando vivir no se siente del todo seguro

Cuando la mente no se siente segura, empieza a hacer lo que sabe hacer mejor:
vigilar, anticipar, pensar.

No porque quiera complicarte la vida,
sino porque aprendió que estar atento era una forma de protegerte.

Muchas veces esta alerta no nace en el presente.
Viene de experiencias pasadas donde bajar la guardia tuvo consecuencias, donde confiar dolió o donde no estar atento no era una opción.

El problema no es que la mente se defienda.
El problema aparece cuando no sabe dejar de hacerlo.

La alerta que no se apaga

Vivir en alerta constante no siempre se nota de inmediato.
No siempre se manifiesta como preocupación intensa o pensamientos claros.

A veces se siente como:

  • cansancio que no se va con descanso

  • dificultad para relajarse, incluso en momentos tranquilos

  • sensación de estar “pendiente de todo” sin saber de qué

  • mente activa cuando el cuerpo pide pausa

Este tipo de cansancio no es solo mental.
Es corporal.

El cuerpo sostiene una tensión silenciosa que, con el tiempo, pesa.

Pensar como refugio

Cuando la mente no se siente segura, pensar puede volverse un refugio.
Un lugar donde intentar encontrar control, claridad o alivio.

Pensar ayuda en muchos momentos de la vida.
Pero no todo se resuelve pensando más.

Hay estados internos que no necesitan una explicación,
sino una sensación distinta de seguridad.

Y el cuerpo no entiende argumentos.
El cuerpo entiende permiso.

El costo de sostener demasiado

Estar siempre alerta tiene un costo.
No siempre se ve, pero se siente.

Se siente en la respiración corta.
En los hombros tensos.
En la dificultad para soltar al final del día.

Reconocer este costo no es debilidad.
Es honestidad.

Y la honestidad suele ser el primer paso para que algo empiece a cambiar.

Soltar no es rendirse

Soltar no significa perder el control.
No significa dejar de pensar ni apagar la mente.

Soltar, en este contexto, es dejar de exigirle a la mente que resuelva lo que ya no le corresponde.

Es permitir que el cuerpo baje un poco la guardia cuando ya no es necesario sostener tanto.

No es un acto brusco.
No es algo que se fuerce.

Empieza pequeño.
En una exhalación más larga.
En un momento donde no haces nada para arreglarte.

Un espacio para ir más despacio

Esta semana no se trata de llegar a una solución rápida.
Se trata de observar, comprender y acompañar lo que ya está pasando.

Cuando la mente no se siente segura, ir más despacio no es retroceder.
Es empezar a escuchar.

Todo este proceso lo estamos explorando a través de los videos, reflexiones y recursos de esta semana.

Si este tema resuena contigo, este espacio está pensado para acompañarte, sin prisa y sin exigencias.

Escrito por Ing. Adrián González

Fundador de Impulso Diario

Este contenido es informativo y reflexivo. No sustituye acompañamiento psicológico, médico o profesional

Continúa el proceso

Te invitamos a explorar la playlits completa de la Semana Cuando Tu Mente No Se Siente Segura en nuestro canal de YouTube, donde cada video profundiza en uno de estos temas desde una mirada introspectiva y humana